martes, 24 de enero de 2012

Un día más.

Mi dia de hoy ha estado marcado por la más triste indiferencia. Bueno, realmente no todo el día, pero la gran mayoría.
La mañana ha pasado rápido, entre risas en informática con Amanda, los dibujitos con Ana en filosofía... Creo que el mejor momento del día ha sido cuando he bajado a la calle porque tenía que ir a la escuela de baile y me encontré con mi vecino. Mi vecino es uno de esos amigos que a cualquiera nos gustaría tener. Es una de esas personas con las que, yo al menos, tengo una sonrisa en la boca cada minuto que estoy con él. Le encanta imitarme, dice que parezco un pingüino cuando me enfado, y también me dice que tengo un exceso de felicidad siempre y que eso no es normal. Pero sobre todo es genial porque con un solo abrazo suyo se te olvida todo y el mal humor desaparece por completo.
El día ha terminando estudiando filosofía, bueno, estudiando entre comillas, ya que mientras tanto estaba hablando por twitter.
Supongo que, a pesar de la indiferencia de día, he estado feliz de nuevo y eso es lo importante.

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